Cómo vencer la timidez

¿Te imaginas que hoy mismo fueras capaz de atreverte a hacer todo aquello que siempre has querido hacer?. Y de comportarte y ser esa persona que, en tu interior, sabes que puedes llegar a ser pero por vergüenza o por otras limitaciones no te atreves. Hoy te voy a enseñar cómo hacer esto y porqué hacerlo para vencer todas tus vergüenzas y ser la persona que verdaderamente quiere ser sin ningún tipo de timidez, de traba y de límite.

Lo que vamos a hacer es poner retos a tu zona de confort. La zona de confort se compone de todas aquellas actividades que estás acostumbrado o acostumbrada a hacer y que no te da ninguna vergüenza. Porque son cosas que haces normalmente como, por ejemplo: ir a la compra, o estar en casa viendo la televisión, o estar con tus amigos, o con tu familia. Sin embargo, las actividades que no solemos hacer nos suelen dar un poco de vergüenza. ¡Precisamente porque no solemos hacerlas! Entonces, retar nuestra zona de confort consiste en exponernos a esas situaciones que normalmente nos dan vergüenza, para que nos dejen de dar vergüenza al acostumbrarnos a hacerlas.

“Me da miedo pedirle el teléfono a alguien que me gusta” ¡Pues voy a salir a la calle con el objetivo de que me rechacen A lo mejor, en el camino le gustas alguien y tienes una cita.

Lo primero que te va a pasar cuando quieres vencer la timidez es tener una ansiedad enorme. Físicamente, tu corazón va empezar a palpitar de una manera más rápida, tus manos y tu cara van a empezar a sudar, vas a empezar a respirar más agitadamente, vas a notar como que te falta el aire. Pero es que, además, mentalmente, de pronto, van a aparecer diez mil excusas buenísimas por las cuales no hacerlo en ese momento sino hacerlo mañana, pasado, la semana que viene, o el mes que viene: Que hay un policía ahí y a lo mejor me detienen; que justo por ahí hay muchísima gente, voy a hacerlo un día que haya menos gente; cuando me sienta valiente para hacerlo lo conseguiré y lo haré.

No te vas a sentir cómodo o cómoda nunca con estas cosas. ¡Hasta que no las hayas hecho muchas veces! Hasta que no hayas atravesado precisamente ese momento de sentirte incómodo o incómoda: esos latidos, esas respiraciones. Que estás como que no sabes y quieres salir de ahí Se trata de eso, de que lo vivas y de que veas que no pasa absolutamente nada Porque lo siguiente que vas a ver es que la gente pasa de ti. Un altísimo porcentaje de la gente que va a pasar a tu lado, te va a mirar y va a seguir con su vida exactamente igual.

Y es que hay algo en la vergüenza muy importante y es que nosotros normalmente creemos que somos el centro del universo, creemos que somos el centro del mundo y que todo el mundo nos está mirando. Creemos que somos el protagonista de nuestra vida ¡Y lo somos! Lo que pasa es que los demás son el protagonista de su propia vida. Nosotros no somos el protagonista de la vida a los demás. Por tanto, podemos ir con la mentalidad de alguien que piensa que todo el mundo les está juzgando, y sufriendo porque todos los demás están pendientes de lo que hace, y no tienen nada mejor que hacer en su vida que reírse y estar pendientes de lo que haces mal.

O una mentalidad un poquito más sana y, desde luego, más saludable para vivir que es pensar que los demás es como si fueran tus amigos. Porque si no son tus amigos podrían serlo porque es gente como tú: Con sus problemas, con sus miedos, con sus inseguridades. Si te pones en “modo amigo”, te pones en un marco más amable de ayudar a los demás y de pasarlo bien y disfrutar con todos y de perdonar los errores de los demás y, por tanto, también perdonarte a ti mismo si cometes algún error. A medida que vayas cumpliendo cada vez más de estos retos, vas a notar que cada vez te encuentras más seguro de ti mismo o de ti misma. Porque ves que te importa cada vez menos la opinión de los demás. No sólo porque has comprendido que, en realidad, a la gente le va igual tu vida y cada uno va a su bola.

Sino porque vas a darte cuenta de que eres capaz de ser quien quieres llegar a ser; de que todas estos pequeños retos que vas cumpliendo son como un pequeño entrenamiento que vas a poder exportar a otras áreas de tu vida. Y eso se transmite. Cuando estás seguro de ti, cuando estás contento con quien eres, cuando haces lo que verdaderamente quieres hacer sin vergüenza sin miedo. Entonces eres más tú Y tu vida trata de ser tú. No estés esperando un futuro en el que seas más valiente, en el que a lo mejor no tengas vergüenza, en el que a lo mejor la gente te acepte. Sé quien quieres ser hoy, la vida te está esperando y no la puedes dejar escapar.