Eliminar las creencias limitantes

¿No te molesta esa vocecilla interna que te critica constantemente? Son los típicos pensamientos negativos que alimentan tus miedos e inseguridades, tu fobia social, y que nos bajan la autoestima. En fin, que nos dejan deprimidos y sin ganas de hacer nada. Pues si te pasa esto muy a menudo, no te preocupes, porque hoy te voy a enseñar algunos consejos que te ayuden a derrotar esa voz crítica; y sustituírla por pensamientos motivadores que te hagan sentirte bien y te animen a conseguir todo lo que quieras. Aunque no siempre nos damos cuenta, constantemente estamos hablando con nosotros mismos, y si tienes fobia social, esos pensamientos no son precisamente positivos.

 

El poder de las creencias limitantes

El investigador Charles Fernyhough tiene un interesantísimo libro donde explica que no dejamos de repetirnos constantemente nuestras creencias sobre nosotros y sobre la vida. Y con ellas juzgamos lo que ocurre. Por ejemplo, ante un mismo acontecimiento, como perder el autobús: Un optimista pensará: “Bueno, pues voy a aprovechar este momento para estirar un poco las piernas”. O bien cosas como: “Mira voy a ir andando al trabajo O al menos hasta la próxima parada” Por el contrario, un pesimista va a decir que esto es lo peor que podía pasarle “¡Porque ya está bien!” “Todo me sale mal en

esta vida.”

Fíjate, aunque ambos han vivido exactamente lo mismo, sus creencias sobre la vida han hecho que el optimista siga siendo feliz. Dedicaremos el último vídeo de esta serie a incorporar las mejores creencias positivas para ser felices cada día. Pero vamos a empezar desde ya mismo: Porque te voy a enseñar a eliminar las creencias negativas, gran parte de las cuales están reforzando tu fobia social. Como te puedes imaginar, lo más importante para acabar con todos esos pensamientos limitantes es reconocerlos en cuanto aparecen.

Esa “voz” en tu cabeza que nunca calla

Suelen presentarse como esa típica voz lastimera que escuchas en tu mente diciéndote que “eres un desastre y todo te va mal”. O que, incluso cuando algo salga bien: “Pues no importa porque ya se torcerá y acabará yendo peor de lo que parecía”.

Y seguro que ahora te preguntarás preguntando: ¿De dónde surge esa voz y todos esos pensamientos negativos?. ¿Por qué nos ponemos trabas constantemente?. Como sabemos, todo esto tiene mucho que ver con la educación que recibimos cuando éramos pequeños. Si, por ejemplo, mis padres me repetían constantemente que soy muy torpe, que la vida es dura y que, aunque me esfuerce, todo me va a salir mal. Pues todo esto se ha ido transformado en creencias y recuerdos que tengo muy arraigados en mi forma de pensar. Así que cuando me planteo que me gustaría emprender un nuevo proyecto. Pues mi mente acude a la información que tiene sobre la vida, sobre el mundo y sobre mis habilidades. E inconscientemente acaba pensando: “Mira Como eres un desastre y todo te sale mal. Mejor que no malgastes tus energías en algo que sabes que no vas a conseguir”.

 

 

 

Y esta es precisamente esa voz negativa que escuchamos en nuestra mente. Pero no te preocupes, porque igual que has aprendido a pensar de esa manera limitante. Puedes aprender a pensar de una manera mucho más motivadora. Y si el primer paso ha sido reconocer esos pensamientos cuando se manifiestan. Pues lo segundo es ¡que no te los creas!. Porque una de las cosas más importantes que te puedo decir hoy, es que asumas que esos pensamientos negativos no reflejan la realidad. Son creencias erróneas que has ido asumiendo y que te voy a enseñar a desmontar de esta manera: En primer lugar, son afirmaciones que pretenden ser universales e incontestables. Cuando, en realidad, son sólo una cara de la moneda.

 

Tu pasado no es tu futuro

Vamos a verlo con un ejemplo: Si pienso que mi vida es un desastre porque todo me sale mal. Tengo que darme cuenta de que esta afirmación pretende afectar a absolutamente a todo mi pasado, mi presente O incluso futuro. Así que lo que tengo que hacer es, primero, ponerla en duda: ¿De verdad TODO en mi vida sale mal? ¿no hay nada, por pequeño que sea que me haya salido bien?. Y seguro, que si te pones a recordar, vas a encontrar un montón de cosas que te han salido bien en la vida. En segundo lugar, se trata de creencias que pretenden ser. “para siempre”. Como por ejemplo: “jamás encontraré pareja o trabajo”. Cuando te encuentres pensando algo así, ¡pues no te lo creas! Eso es fundamental para curar la fobia social. Tú tienes la capacidad de decidir si quieres creer o no cada uno de tus pensamientos. Date cuenta de que es una exageración que no tiene ninguna base: ¿En qué justifica esa creencia? Que haya vivido determinadas cosas en el pasado.

 

Pues no me permite conocer lo que sucederá en el futuro. ¿Qué soy adivino ahora?. Porque la única manera en la que esto podría cierto. Es que me lo crea tanto que deje de intentarlo. Por el contrario, si sigo luchando por conseguirlo, ¡con todas mis ganas!, entonces sé que tarde o temprano, de una manera u otra, pues voy a encontrar a esa pareja y me van a contrartar.

O bueno, voy a acabar montando mi propia empresa, por ejemplo. Y en tercer lugar, son creencias sobre tu supuesta falta de valor como persona. Y por eso afectan tanto a tu autoestima.

 

creencias

 

Mira, si aparecen pensamientos diciéndote que que tienes un físico o una personalidad horribles. Haz una lista de al menos tres cosas que te gusten de tu físico. Pueden ser tan sencillas como tu sonrisa, tu mirada, el color de tus ojos. Y justo después, quiero que escribas tres cosas que te gusten de tu forma de ser. En fin, que a medida que vas cuestionando todas estas creencias negativas, te vas a ir dando cuenta de todas las cosas que te han salido bien en la vida. Y por tanto, ahora te toca cambiar esos pensamientos negativos por otros que, además de ciertos, te ayuden a sentirte bien y a conseguir tus objetivos. Si quieres que este proceso sea más profundo te animo a tomar un papel y escribir este cuadro. Imagina que me he dado cuenta de que suelo pensar que “soy un desastre y que todo me sale mal”.

 

Creencias positivas

Y después voy a pensar en cuál sería la creencia cierta y positiva que me gustaría que la sustituyera. Por ejemplo: Me han pasado cosas malas, sí. Pero también cosas buenas. Así que puedo mejorar lo malo y disfrutar de lo bueno en mi vida O si, por ejemplo, me encuentro pensando que “soy horrible y nadie me quiere”. Escribo las partes que me gustan mucho de mí y la cantidad de gente con la que me llevo bien Para empezar a asumir que “no tengo un cuerpo perfecto” ¡como el resto de seres humanos!”.

Y que “hay gente con la que me llevo muy bien”. Ya sé que ahora te lo estoy explicando de una manera rápida, pero es muy probable que llegar a los motivos por los que tus creencias negativas son erróneas y a la formulación de estas creencias más positivas. Tardes unos cuantos varios días. Si prefieres hacerlo solo, no te presiones si te notas muy estancado: Para evitarlo puedes descansar unos días, repasa este punto sobre cómo desmontarlas. Y también puedes pedirle ayuda a una persona que te conozca mucho. La cosa es que cuando hayas llegado a esos pensamientos positivos, tienes que llevar encima tu cuadro para cuando se presente tu voz crítica. No vamos a ser tan ingenuos de pensar que simplemente por haberlo escrito, hayamos logrado el cambio. Mira, la fuerza de tu voz crítica es la repetición: te has repetido tantas veces aquellos pensamientos negativos que te los acabaste creyendo.

 

Así que cuando vuelvan a aparecer saca tu cuadro y lee por qué son erróneos Con la práctica, vas a empezar a ver los errores de estos pensamientos en el momento. En cualquier caso, después de haberte recordado por qué son falsos: repite en tu mente la nueva creencia positiva que quieres integrar. Y esto significa que con cada nueva repetición vas a estar integrando en tu forma de pensar estas nuevas formas de ver las cosas más positivas que te hacen sentirte bien contigo mismo y con la vida.

 

evitacion-experiencial

Otra de las cosas más importantes que te puedo decir: Es que no te limites a escribir y desafíes tus pensamientos negativos con acciones. La mejor manera de integrar una nueva creencia es mostrándote que es posible cumplirla. Así que no te quedes en el sofá repitiendo tus afirmaciones. ¡Llévalas a la práctica!. Demuéstrate que hay cosas que sabes hacer bien, que sabes disfrutar de la vida, que puedes salir con tus amigos y pasártelo genial. Habrá días que no te salga tan bien como creías. ¡Como al resto de los seres humanos!. Lo que pasa es que ahora ya sabes que si algo te sale mal un día. No significa que todo sea un desastre. Por último, déjame darte dos consejos extra para que, en general, tengas una forma de hablar contigo que mejore tu autoestima.

Cambia tu diálogo interno.

Además de cambiar el diálogo interno, como acabamos de ver ¡Cambia también tu diálogo externo! Es ese diálogo externo el que refleja la dimensión de tu fobia social. Cuando hablas con tus amigos, familiares, compañeros de trabajo. ¿A muchas veces caes en la típica charla negativa de hablar de todo lo que te va mal?. Pues ahora ya sabes que todo eso proviene de fijarte en una parte limitada. Así que empieza a contarles las cosas que haces bien, lo que te apasiona, lo que te hace feliz. Y vas a ver cómo empiezas sólo a proyectar una imagen de persona positiva, sino que (y aquí está lo más importante) desarrollarás la costumbre de fijarte en el lado positivo de las cosas.

Otra manera de reforzar esto mismo es llevar un diario de todas las cosas que te han ido bien en el día. Varios estudios demuestran que este tipo de prácticas mejoran tu autoestima y tu estado de ánimo. Así que te recomiendo anotar: Las situaciones en las que te hayas sentido feliz ese día y también los momentos en los que has hecho algo para cuidarte y disfrutar. Verás como anotarlas cada noche te animará a querer reproducir ese tipo de momentos ¡cada día!. Todo lo que hemos visto en este artículo, tiene un gran impacto en tu autoestima, porque te permite desmontar creencias limitantes y aceptar algo tan sencillo como que somos seres humanos y cometemos fallos.