Me llamo Carlos. Durante muchos años sufrí fobia social, y esta ha marcado el rumbo de mi vida. He tenido muchas dificultades para hacer nuevos amigos, para crear conexiones profundas con ellos, para relacionarme con las mujeres, encontrar pareja e incluso para desarrollar determinados trabajos. La infelicidad y la frustración me han acompañado durante la mayor parte de mi vida, y también la soledad. No obstante, puedo decir que he superado la fobia social. Sigo siendo una persona tímida, pero en estos momentos, mi timidez no es un obstáculo ni un freno para poder llevar una vida satisfactoria en todos los sentidos porque he podido superar las conductas de evitación.

Superar la fobia social supuso un cambio radical en mi vida. Si bien muchas situaciones aún me generaban ansiedad social, los niveles de esta ansiedad ya no eran tan altos como antes, ni tampoco me impedían hacer aquello que quería o debía hacer, cosa que sí sucedía años atrás. Este cambio supuso para mí el poder llegar a tener varias parejas, hacer nuevos amigos con los que hacer cosas que nunca antes había hecho: viajar, salir de cámping o escapadas de fin de semana, conocer gente con inquietudes parecidas a las mías, y también tener trabajos que nunca antes habría podido desarrollar, pues debía hablar en público, relacionarme con desconocidos, y tener un mínimo de habilidades sociales que antes no tenía.

Superar la fobia social me permitió aprender a decir NO, a establecer límites hacia los demás, a dejar de hacer favores que no  quería hacer, dejar que los otros se aprovecharan de mi exceso de buenismo y servicialidad, me permitió ser más asertivo y seguro de mí mismo, mejorar mi autoestima, etcétera. Ahora puedo decir que estoy muy cerca de la persona que siempre he querido ser, y muy lejos de esa persona enormemente insegura y tímida que era hasta hace varios años.

 

Ahora soy una persona totalmente distinta de quien era hasta hace una década; y gracias a ello, las posibilidades que se abren ante mí en la vida también son enormemente más amplias que antes. Este blog prentende ser una ayuda y una esperanza para otras personas con fobia social, personas que están viviendo lo mismo que yo viví, sufriendo lo que yo sufrí, y buscando las respuestas que yo busqué. No obstante, no es una guía para curarse, no pretende sustituir el trabajo de los psicólogos o psicoanalistas, ni tampoco te va a evitar el esfuerzo que es necesario hacer para conseguir curarse.

Simplemente el blog pretende algo que dé un mayor conocimiento de la fobia social y de su proceso de curación, algo que te dé ánimos, y que sirva para aprender, para reflexionar, para motivarte, para querer luchar por curarte. Pero lo escribo desde una perspectiva personal, y no desde una perspectiva terapéutica. Pero también lo escribo para mi, para recordarme que a veces, la línea que separa la felicidad de la infelicidad es una línea muy delgada, al igual que lo que separa la plenitud de la soledad o de la tristeza de la alegría; lo escribo para tener siempre presente cómo sería mi vida en estos momentos de no haber sido por mi fuerza de voluntad, de mi esfuerzo, de mi valentía; y por supuesto también de no ser por los psicólogos y terapias que me ayudaron a que eso fuese posible.

Te invito a leer mi blog y a aprender de su contenido, pero sobre todo te invito a ser fuerte, a no perder la esperanza, a no perder las ganas de luchar. Te invito a quedarte con aquella información que te sea de ayuda, y a desechar toda aquella que no lo sea. Me conformo con que este blog sea un empuje en el camino o el reto que supone curarse de fobia social.