La dependencia emocional y relaciones de pareja

Muchas personas con fobia social, tienen la falsa esperanza, de que cuando encuentren una pareja, de repente desaparecerán todos sus problemas. Cuando uno piensa así, pone la responsabilidad de su felicidad en otra persona, en lugar de asumir que uno debe ser feliz antes de poder tener una relación de pareja feliz. Porque lo que sucede cuando la persona tiene un exceso de dependencia emocional de su pareja, es que no tiene vida propia, no tiene personalidad propia, todo el significado de su vida gira entorno a su pareja y si por cualquier motivo la relación se rompe, quedan devastados por el amor y la soledad, sumidos en una tristeza y depresión de la que es muy difícil poder salir.

Relación entre dependencia emocional y baja autoestima

relaciones-sentimentalesLa persona dependiente emocional tiene mucho miedo a la soledad, y esto sucede en la mayoría de personas con fobia social cuando están en una relación de pareja.  Uno es capaz de someterse a la otra persona para no perderla. Esto se da tanto en hombres como en mujeres, se da quizás más en mujeres pero se da en ambos sexos, con lo cual es otro factor a tener en cuenta a la hora de poderlo identificar. La persona con dependencia emocional tiene mucho miedo a la soledad y al abandono. Entonces, cuando estás sola o solo y la otra persona no está porque cada uno esté haciendo sus cosas.

Esta persona puede llegar a tener algo así como un síndrome de abstinencia que puede tener una persona dependiente de una substancia. Puede llegar a tener taquicardias, siente un vacío inmenso en su interior, terror, ideas obsesivas donde piensa “¿que estará haciendo mi pareja?”, “¿dónde estará?, “¿con quién?”, “¿me quiere?”.  Todo gira alrededor de la otra persona y puede ser que ambos miembros de la pareja se den cuenta de que algo no funciona bien. Suelen darse cuenta de que algo no funciona bien, de que hay algo que no encaja. Incluso quizás se dan cuenta de a lo mejor no son felices juntos y deciden dejarlo. Muchas veces estas relaciones se caracterizan porque pasan por etapas de dejar la relación y de retomarla, de manera cíclica y repiten este ciclo muchas varias veces a lo largo de su relación.

No conciben su vida sin la otra persona pero estando con la otra persona tampoco son felices. Esta es otra característica a tener en cuenta porque cuando una relación de pareja es sana y si por lo que sea no funciona y se decide dejar la relación, cada uno tiene que hacer su duelo y tiene que reconstruir su vida, es doloroso y difícil para ambos pero se hace y cada uno sigue su camino.

Una relación no es una terapia

Otro error frecuente es que la pareja va a ser una terapia contra la fobia social, que el hecho de que su autoestima mejore como consecuencia del apoyo y cariño de su pareja, significa que se está curando su fobia social cuando obviamente no es así. Una relación de pareja es una relación, un acuerdo entre dos personas que deciden compartir espacios de sus vidas, pero no es una terapia, ni es la cura a todos los males. Muchas personas con ansiedad social, si dejan una relación y meses o años más tarde empiezan otra relación con otra persona, sienten una intensa emoción de más autoestima y bienestar emocional, una sensación de “subidón” caracterizada por la impresión de “qué ilusión es maravilloso volver a sentir esto”, pero esta sensación dura muy poco tiempo porque en seguida vuelven a aparecer problemas si una persona no ha aprendido nada de su anterior relación.

curar-la-soledadCuando una relación no va bien, ambos suelen darse cuenta de que no tienen proyección de futuro y de que no son felices. Si tú estás pasando por una situación así y si te das cuenta de que estás en una relación de este tipo, es importante que puedas ir recuperando tus espacios, que puedas tomarte tiempo para redescubrir de nuevo quién eres tú, qué es lo que tú quieres, y que puedas ser tú libremente sin tener que someterte a otra persona o tener que estar rindiendo cuentas a otra persona. Una relación de pareja sana se establece desde la igualdad y desde la confianza. También es importante que cada uno tenga sus espacios, sus amistades, sus “hobbies” y no tienen porqué ser los mismos. En una relación de pareja uno no tiene porqué aguantar insultos, críticas o juicios sobre su persona, sus gustos, sus amistades o sus aficiones.

Esto es algo para reflexionar y para qué puedas tomarte tu tiempo, date cuenta, observarte ver cómo te sientes, qué sientes, piensa en la relación, cómo ha ido, qué es lo que ha ido pasando, e incluso tomar distancia con tu pareja o dejarlo un tiempo para ver y reflexionar si esto es así y si estás pasando por una situación así y si la situación no mejora, o no ves la manera de dejarlo.

Si te ves atrapada o no te ves capaz, si te sientes sin fuerzas, es el momento de que pidas ayuda a un profesional. Quizá necesitas realizar una psicoterapia en la que puedas ir trabajando todo esto: tu autonomía, tu autoestima ya que suele quedar muy debilitada y uno ya no sabe qué es lo que quiere, quién es y se siente débil y no se ve capaz. Si las personas con fobia social habitúan a tener poca autoestima, este queda muchísimo más tocada tras una relación rota, especialmente si el enamoramiento ha sido grande.

Todo esto se tiene que ir trabajando y también descubrir qué es lo que tú deseas, que es lo que tú quieres, que puedas ir viendo por dónde quieres llevar tu vida, que puedas volver a tomar las riendas de tu vida.